En el transcurso de los 10 últimos años, se ha hecho patente la magnitud del problema que plantea la enfermedad de Alzheimer (y otras demencias) y la necesidad de una estrategia de acción coordinada a nivel nacional.
14 países han elaborado un “plan nacional” propio (fechas de inicio y finalización). Son:
* Australia: “The dementia initiative: Making dementia a National Health Priority” (2005-2013)
* Canada: “Alzheimer Strategy-Preparing for our future” (1999-2004)
* Corea del Sur: “War on Dementia” (2008-2013)
* Dinamarca: “Nacional Dementia Action Plan” (2011-2015)
* Escocia: “Scotland’s National Strategy” (2010-2013)
* Estados Unidos: Subnational plans (?)
* Francia: “French Alzheimer’s Disease Plan” (2008-2012)
* Gales: “National Dementia Vision for Wales” (2011- sin fecha de finalización)
* Inglaterra: “Living well with dementia: A National Dementia Strategy” (2009-2014)
* Irlanda del Norte: “Improving Dementia Services in Northern Ireland” (2011-2015)
* Japón: “Emergency Project for Improvement of Medical Care and Quality of Life for People with Dementia” (2008- sin fecha de finalización)
* Noruega: “Dementia Plan 2015” (2007-2015)
* Países Bajos: “Caring for People with Dementia” (2008-2011)
* Suiza: “Alzheimer’s disease and related disorders” (2010-2013)
Además, China, República Checa, Bélgica, Luxemburgo, Chipre, Portugal, India y Malta están en la labor de elaborar planes específicos para luchar contra las demencias.
En ciertos países, se desarrollan políticas regionales o autonómicas cuando existe una política descentralizada en materia de salud y de servicios sociales.
La política de lucha contra la enfermedad de Alzheimer y otras demencias es distinta de un país a otro pero existen puntos comunes a todos:
- Incrementar el conocimiento de la enfermedad por el público y su tolerancia hacia los enfermos luchando contra el estigma que generan las demencias.
- Elaborar una solución coordinada y multisectorial.
- Facilitar el acceso al diagnóstico en la fase inicial de la enfermedad.
- Proporcionar soluciones de buena calidad y accesibles a todos.
- Ofrecer “servicios” que respondan a las expectativas de los enfermos, de sus cuidadores y de sus familias.
- Implementar medidas jurídicas, legales y éticas de protección de las personas afectadas por la enfermedad.
- Mejorar la formación tanto de los cuidadores familiares como de los profesionales.
Lo esencial para que los planes no queden relegados en un cajón es un compromiso económico formal y sostenible. A falta de eso, no vale la pena perder el tiempo en la elaboración de un plan que nunca tendrá la posibilidad de realizarse.
*Referencia
“Dementia: a Public Health Priority. WHO 2012
En el transcurso de los 10 últimos años, se ha hecho patente la magnitud del problema que plantea la enfermedad de Alzheimer (y otras demencias) y la necesidad de una estrategia de acción coordinada a nivel nacional.