“Se sientes triste, descorazonado, frustrado, no disfruta de las alegrías de la vida, incluso de las más banales. En una palabra, se siente atrapado en una trampa, sin esperanza de poder salir de ella. Se encuentra solo para luchar; toda la responsabilidad recae sobre Vd. Los demás miembros de la familia, que le han ayudado en principio, espacian las visitas. Sus amigos se alejan, los vecinos no comprenden sus problemas. Cada día siente que le pesa más la soledad en la que se debate".
Hacerse cargo en casa de un ser querido con Alzheimer crea repercusiones importantes en la familia, y particularmente en el cuidador principal.
Toda enfermedad supone una situación dolorosa y en la enfermedad de Alzheimer se consideran tres elementos que hacen que el cuidador pierda su optimismo, que no vea las cosas de forma positiva y tenga conductas de ansiedad y reacciones depresivas y/o obsesivas:
No sirve de nada que Vd. se agote, tanto física como psíquica o emocionalmente. La única consecuencia de esto será una disminución en la calidad de los cuidados que le proporciona a su familiar, en un contexto de acoso, nerviosismo y tensión: “¡Ya no puedo más!".
Recuerde que el bienestar de su familiar depende de su propio bienestar.
Si Vd. siente que la situación comienza a escapársele de las manos, hágase la siguiente pregunta: ¿Necesito reposo, pasar una buena noche?
Este no es un tiempo que le roba Vd. a su familiar, sino un tiempo que le hará menos irritable, más disponible y más capaz de prestarle el cuidado que Vd. ha decidido asumir.
Es indispensable que pueda disponer de tiempo para Ud.:
Darse cuenta de esta necesidad es un paso difícil (tanto en el plano práctico como en el emocional), pero es un paso decisivo. A buena salud psíquica exige un equilibrio entre las gratificaciones y frustraciones. Está sometido a un estrés permanente: necesita actividades que permitan renovar su energía.
Los amigos son frecuentemente personas maravillosas que pueden hacer mucho para ayudarle a soportar los momentos difíciles. Desgraciadamente, se asiste con demasiada frecuencia al progresivo alejamiento de aquellos a los que Vd. consideraba como verdaderos amigos antes de que la enfermedad apareciera en su familia.
No se sienten a gusto, no comprenden las reacciones de su familiar. No entienden que puedan existir tantos cambios en una persona y que sea tan diferente a la que ellos conocieron.
Explíqueles que se trata de una enfermedad y no de una degradación debida a la edad. Pronuncie la palabra Alzheimer. Cada vez más gente conoce esta enfermedad y saben que su familiar no es peligroso y que la enfermedad no es contagiosa.
En una palabra, para no perder sus amigos, trate de hacerles comprender la situación, sin agobiarles con la cantidad de problemas a los que Vd. hace frente. Prevéngales antes de cada visita de la situación actual y del estado del enfermo.
Infórmese de los problemas de sus amigos.
Vd. no encontrará nuevos amigos permaneciendo en casa. Es preciso salir, compartir su ocio con otras personas. Organícese para confiarle el cuidado de su familiar a otra persona algunas horas a la semana. No le deje que se acostumbre a su presencia permanentemente. Salga. Estos momentos le permiten a Vd. recuperarse del ritmo de cada día, y también son útiles para que su familiar ensanche su abanico de relaciones.
Será un respiro físico y psicológico. Si su familia no puede hacerse cargo del enfermo, existen entidades que le pueden proporcionar alternativas “momentáneas" para ocuparse de su familiar un corto periodo de tiempo:
Existen grupos de cuidadores que se reúnen para poner en común su experiencia y recibir ayuda psicológica. Infórmese en la asociación de familiares más cercana.
“Se sientes triste, descorazonado, frustrado, no disfruta de las alegrías de la vida, incluso de las más banales. En una palabra, se siente atrapado en una trampa, sin esperanza de poder salir de ella. Se encuentra solo para luchar; toda la responsabilidad recae sobre Vd. Los demás miembros de la familia, que le han ayudado en principio, espacian las visitas. Sus amigos se alejan, los vecinos no c
Su familiar no tiene la misma aptitud que nosotros de traducir su estado de bienestar o de malestar. Le faltan las palabras. Ya no es capaz de formularlos. Es muy importante para Vd. detectar las señales que traducen el estado de su familiar y tener así el reflejo de sus cuidados y de la capacidad de adaptación de su familiar al entorno. Todos nos sentimos a gusto cuando las cosas y la vida v
Vd., como cuidador, debe preguntarse: ¿Qué quiero conseguir utilizando alguna de estas formulas? rmula 1r ejemplo, si está Vd. muy tenso/a, no come y/o no duerma demasiado bien y tiene ideas negativas (“no creo que le esté ayudando bien"), utilice la fórmula 1 “La relajación" todos los días, siguiendo las pautas que aparecen en el capitulo anterior. Fórmtrong> Si sea es quitarse de
Visualizar:Si utiliza este modelo con el fin de aliviar la ansiedad, la predisposición depresiva y la tensión muscular.Tiene que seguir las siguientes pautas: apa 1 iéntese en una silla o túmbese en la cama.Respire profundamente.Relaje los músculos de pies y cabeza. Si comprueba que alguna parte de su cuerpo está todavía tensa, entonces estire esa zona. Por ejemplo, cierre fuerte los puños y
Para poder utilizar esta manera de reducir el estrés y las ideas irracionales, se recomienda que haga lo siguiente: Etapa 1Siéntese en una silla en un momento en el que no tenga que atender al familiar. Relaje los músculos de su cuerpo, de los pies a la cabeza y respire profundamente. Cierre los ojos Etapa 2Imagine que está dentro de una habitación negra y que en su cabeza sólo existen ideas
¿Cuándo utilizar la relajación? Cuando… - Se siente cansado después de haber vestido, dado de comer, acostado a su familiar. - Cuando no haya abandonado la misma habitación en todo el día; - Cuando tenga la sensación de que la ayuda que presta no conduce a nada; - Cuando haya sido víctima de la agresividad y agitación de su familiar. - Piense que Vd. es el motor importante y fundamental de su
DescanseLos cuidados constantes, las noches sin dormir, los pequeños problemas que hay que solucionar diariamente, los días que se hacen repetitivos, le impiden desembarazarse del problema y encontrar los momentos de reposo (“¡Necesito desconectar!") que son indispensables para mantener su equilibrio.Si Vd. siente que la situación comienza a escapársele de las manos, hágase la siguiente pregunta: