“No me he dado cuenta al inicio de la enfermedad de marido que iban a desaparecer los amigos de siempre. Pensaba contar con ellos…y que me ayudarían. Pues no. Empezaron a espaciar sus visitas…primero los amigos que tenía en su lugar de trabajo y después los que de verdad consideraba como verdaderos amigos. Al cabo de 4 meses, nadie venía a visitarle."
Las lesiones de la enfermedad trastocan un área del cerebro que se encarga de gestionar la vida afectiva…es decir las relaciones con el mundo exterior y las otras personas. Así se explica la perturbación, a menudo desde el inicio de la enfermedad, de las actividades sociales.
Su familiar les huye, incluso cuando se desarrollan en el marco de la familia, porque le obliga a captar mucha información, a adaptarse a ellas y a contestarlas. No se siente capaz de asumir esta situación y se aísla progresivamente.
Además el mundo exterior le parce un universo hostil y inquietante.
Es una pregunta fundamental.
La palabra “Alzheimer" no es sinónimo de “prohibición".
Todo depende del estado de su familiar y de su autonomía.
También es capacitado para tomar los transportes públicos cuando es una ruta conocida y que no necesita demasiados cambios de transportes.
Tome la precaución de coser una etiqueta con su nombre en uno de sus vestidos y de entregarle una pulsera con su nombre y un número de teléfono donde llamar.
Más vale acompañarle.
Una red de amigos necesita tiempo para crearse. A veces una vida entera.
No hay que desperdiciarles…los amigos de su familiar y los suyos.
De forma espontanea, los amigos tienden a desaparecer. Es imprescindible mantener los contactos con ellos porque:
- los contactos y las visitas son, para su familiar, la forma de abrirse sobre el mundo y de retomar contacto con la realidad,
- es la posibilidad de comunicar con los demás, incluso por mímicas o por gestos,
- son momentos que rompen la rutina de la vida diaria.
Es importante que sepan lo que van a encontrar…y no descubrirlo al llegar
Le toca al cuidador recordar a su familiar quién viene a visitarle: “Papa, ha llegado tu amigo Juan"
Su familiar se cansa y pierde su capacidad de atención. Reduzca el tiempo de visita a 10/15 minutos
Es para su familiar muy grato recibir la visita de sus nietos. Pero son niños: lloran, gritan, se agitan.
Para él, son visitas que cansan mucho. Hay que ser atento al momento de cortarlas. Mejor repetirlas.
Las visitas son una de las alegrías de la vida.
Pero suponen un intercambio entre los visitantes y la persona que vienen a ver…una conversación.
Muchas veces los visitantes no se sienten a gusto porque:
- su familiar no es la persona que conocían. Ha cambiado…es otro,
- su familiar tiene dificultades de comunicación: utiliza una palabra para otra, plantea preguntas embarazosas, contesta erróneamente a las preguntas, se comporta de forma incoherente…
“Oyes lo que cuenta María""Habla de su madre. ¿La conoces?"…
Para su familiar, es difícil seguir el ritmo de una conversación cuando varias personas hablan en el mismo momento. Pedir a sus contertulios de hablar no demasiado de prisa y uno por uno.
Su familia puede empezar a quitarse la ropa, a gritar, a soltar tacos…
Hay que cortar la situación. Lo mejor es llevarle a su habitación y calmarle.
También es necesario recordar a sus invitados que su conducta es la consecuencia de su enfermedad.
Para el cuidador crearse nuevas relaciones es difícil por falta de tiempo (lo dedica a su familiar) y por la dificultad de encontrar la forma de integrar una nueva red o un nuevo grupo de amigos.
Se puede saber en el ayuntamiento cuáles son las asociaciones culturales, deportivas, musicales…que existen en el municipio.
El psicólogo, el fisioterapeuta, el asistente social pueden ayudarle
Nada es fácil. Las nuevas relaciones no surgen espontáneamente. Hay que luchar para conseguirlas.
“No me he dado cuenta al inicio de la enfermedad de marido que iban a desaparecer los amigos de siempre. Pensaba contar con ellos…y que me ayudarían. Pues no. Empezaron a espaciar sus visitas…primero los amigos que tenía en su lugar de trabajo y después los que de verdad consideraba como verdaderos amigos. Al cabo de 4 meses, nadie venía a visitarle." Lasones de la enfermedad trastocan un ár