Vivir las 24 horas del día y de la noche con un familiar afectado por la enfermedad de Alzheimer es una prueba para la que ninguna persona está preparada.
Estos diez consejos le servirán como reglas de oro para “capear” con éxito las situaciones que se le van a presentar.
Léalas detenidamente.
No intente aplicarlas todos a la vez. Elija el o los consejos que mejor le parecen adecuarse con la situación actual.
Las “actividades básicas de la vida diaria” (ABVD) son estrechamente vinculadas a los cuidados personales: (asearse, vestirse, ir al aseo, comer…)
Son actividades que realizamos todos los días y que responden a una “rutina” personal que cada uno de nosotros ha creado a lo largo de los años. Tenemos la costumbre de comer a la misma hora, nos aseamos siempre en el mismo orden (por ejemplo, lavarse los dientes, lavarse la cara, afeitarse, peinarse).
Son actividades básicas que realizamos sin la ayuda de nadie porque somos autónomos.
¿Qué supone el buen desarrollo de estas actividades en una persona normal?
El primer paso es el aprendizaje. El niño aprende de sus padres como lavarse, como utilizar cubiertos y no comer con los dedos, como usar el servicio. Incluso aprendemos a manejar artilugios eléctricos: depiladora, máquina de afeitar…
Sabemos dónde se encuentran las cosas, para qué sirven las distintas habitaciones de la casa (el cuarto de baño, la cocina, el servicio).
Realizamos sin problemas y casi sin pensar la mayoría de estas actividades. Son casi automáticas y nos parecen simples en su ejecución, aunque en realidad, se necesitan secuencias sucesivas para realizarlas.
Existen reglas generales que debe seguir el cuidador para que se desarrollen con éxito las actividades básicas de la vida diaria.
Regla 1: Organice las actividades básicas de forma "rutinaria"
Cada uno de nosotros crea, a lo largo de su vida, una rutina en el desarrollo de las actividades básicas diarias:
- solemos comer cada día a la misma hora y en el mismo lugar (comedor, cocina)
- nos aseamos según un orden casi ritual. Por ejemplo, Juan, al levantarse, empieza por lavarse la cara, afeitarse, tomarse una ducha y peinarse. Juan ha creado su rutina personal y la sigue cada día.
Vd. sabe que su familiar pierde poco a poco la memoria y que es incapaz de aprender nuevos comportamientos. La única solución es echar mano a una rutina precisa (la suya) para el desarrollo de las actividades tales como comer, lavarse, vestirse, etc.
En este caso, la rutina se define como hacer:
- las mismas cosas,
- en el mismo orden,
- en el mismo sitio,
- y a los mismas horas.
Esta regla es el secreto del éxito.