Existen reglas generales que debe seguir el cuidador para que se desarrollen con éxito las actividades básicas de la vida diaria.
Regla 1: Organice las actividades básicas de forma "rutinaria"
Cada uno de nosotros crea, a lo largo de su vida, una rutina en el desarrollo de las actividades básicas diarias:
Vd. sabe que su familiar pierde poco a poco la memoria y que es incapaz de aprender nuevos comportamientos. La única solución es echar mano a una rutina precisa (la suya) para el desarrollo de las actividades tales como comer, lavarse, vestirse, etc.
En este caso, la rutina se define como hacer:
Esta regla es el secreto del éxito.
Regla 2: No realize la actividad en lugar de su familiar, sino con él
A medida que la autonomía va disminuyendo y que las cosas se vuelven más difíciles, es tentador llevar a cabo la actividad en lugar de dejar que la haga su familiar; gana tiempo y se asegura que la actividad estará bien hecha.
Es un error.
La casi totalidad de personas afectadas conservan durante largo tiempo las facultades mentales y físicas que les permiten participar en las actividades básicas diarias.
El papel del cuidador es el de ayudar a realizarlas participando en ellas personalmente sin sustituirles, con el fin:
Regla 3: Deje a su familiar el tiempo que necesita para desarrollar la actividad
La mayoría de las personas afectadas por la enfermedad de Alzheimer tienen más de 65 años. En estado normal, las personas de la misma edad no realizan las actividades tan rápidamente como cuando tenían 20 o 30 años. Es una consecuencia del envejecimiento normal. Simplemente, necesitan su tiempo.
Si este fenómeno existe normalmente, es más marcado en las persona mayores que pierden progresivamente sus facultades mentales.
No hay nada que induce más frustración para ellas - para su dignidad y para su autoestima- que ver interrumpida la actividad que están tratando de llevar a cabo porque el cuidador pierde la paciencia.
Una persona que sufre la enfermedad de Alzheimer necesita 4 ó 5 veces más tiempo que una persona normal de la misma edad, para realizar una tarea.
Nunca hay que meterle prisa.
Déjele respirar. Déjele tiempo para colocar sus útiles de aseo aunque tarde más de media hora. No encadene las actividades unas tras otras. Si le pregunta, dele tiempo para comprender la pregunta y formular la respuesta. Es bueno que su familiar se sienta integrado en las actividades que le encomiende, que tenga la noción de sentirse útil. Pero no lo sobrecargue.
A menudo, se piensa que la pérdida de la memoria (y de los hábitos) disminuye si se somete al familiar a estímulos permanentes. Es un error. Si Ud. le pide demasiado (si le hace muchas preguntas, si le encomienda actividades continuadas) se encolerizará, gritará y romperá los objetos. Esta es su manera de reaccionar ante una situación que no puede ya controlar.
Regla 4: Conserve la calma
A menudo usted se sentirá irritado, desasosegado, nervioso, por la conducta de su familiar.
No se encolerice. Esto no sirve de nada pues su familiar no se comporta según las reglas habituales, familiares, sociales o de convivencia. Las olvida. Su conducta no responde ya a una lógica. No tiene la intención de ponerle a Vd. en una situación desagradable. Reacciona simplemente en función de un estado mental que no es como el de usted Por otra parte, si Vd. adopta una actitud rígida corre el riesgo de desencadenar una reacción agresiva.
Reaccionará a su enfado, encolerizándose, gritando, agitándose sin proporción a la causa que ha desarrollado esta reacción. Es su manera de reaccionar ante una situación que ya no domina. Estas reacciones desmesuradas (que pueden parecerle a Vd. incomprensibles o verdaderos despropósitos) incrementarán el estrés y le harán la vida imposible. Trate, al máximo, de no desencadenarlas.
En fin, Vd. necesitará de toda su calma para hacer frente a las situaciones que caracterizan un "mal día": su familiar se ensucia, rechaza la comida, no quiere ir al servicio, etc.
Regla 5: Cuídese
Ha aceptado enfrentarse a una situación difícil, de corazón y con todo el amor que usted siente hacia su familiar. Pero la más bella de las abnegaciones no le dará la fuerza física para resistir a los cuidados y a la atención que es preciso dispensar durante las 24 h. del día.
Un empleado trabaja 40 horas semanales. La persona que cuida a un enfermo de EA trabaja 72 horas a la semana. ¿Cuánto tiempo resistiría Vd. si no se concediera plazos para descansar, para dormir o, simplemente para tener un respiro?.
En este caso, pensar en uno mismo no es egoísmo. Los cuidados y la atención que Vd. presta al enfermo serán de mejor calidad si está en forma para realizarlos. Organícese en función de sus posibilidades y de las que ofrecen las Asociaciones de Familiares de Enfermos de Alzheimer.
Recuerde : el bienestar de su familiar depende del bienestar de su cuidador.
Llega un momento, en la fase severa de la enfermedad, en el cual su familiar no puede comer solo y necesita una ayuda total de parte de su cuidador. Recuerde lo siguiente cuando se requiere la máxima asistencia: Coloque a su familiar en posición sentada y no semi-tumbado. Esta postura es necesaria para masticar, tragar y digerir correctamente. Asegúrese que no corre riesgo de caerse. Dispo
A lo largo de la enfermedad y comenzando desde los primeros momentos su familiar va a ir teniendo fallos en la memoria. Primero va a perder el recuerdo de los hechos y personas del pasado reciente y después empieza a fallar el recuerdo del pasado más antiguo. Olvidará fácilmente a su familia actual y lo último que se suele perder es el recuerdo de los padres.
Que son las alucinaciones?Ya desde el principio de la enfermedad puede haber fallos en la interpretación de la realidad. Su familiar se equivoca porque los mensajes que los sentidos (vista, oído, olfato...) envían a su cerebro no se traducen correctamente y su familiar confunde la información recibida. Por ejemplo, el vapor que sale de una cacerola en la cocina él cree que es humo. Si ve en la ven
Recuerde que los ancianos no necesitan la misma cantidad de horas de sueño que los jóvenes. Procúrele a su familiar un lugar de descanso silencioso y cómodo, que le dé tranquilidad. Si el anciano cambia de domicilio, que tenga objetos suyos que le acompañen siempre (como los ositos de peluche que tranquilizan a los niños): fotografías de seres queridos, imágenes religiosas, incluso la ropa de c
Para acertar en la elección de una residencia, hay que considerar los puntos siguientes: TENGA EN CUENTA QUE: La Residencia esté registrada y tenga la documentación legal en regla, El personal técnico (médicos, trabajadores sociales, A.T.S., terapeutas ocupacionales, psicólogos, podólogos,.....) esté colegiado o asociado en una institución profesional, El personal tenga formación y experi
¿Cómo preparar la comunicación para que ésta tenga mayores posibilidades de ser comprendida por su familiar? Mire le de frente y busque el contacto de sus ojos. Si su familiar está sentado, siéntese; si está de pie, permanézcalo Vd. también. Utilice su nombre para llamarle la atención. Es importante recordarle su nombre durante una conversación. Tómele el brazo o la mano para que permanezca
Este trastorno del comportamiento no supone un riesgo ni para su familiar ni para Vd.. Al tratarse de un síntoma de su enfermedad, no debe Vd. enfadarse, ni regañarle ni impedirle que lo haga cerrándole el paso o inmovilizándole. Facilítele en su casa un recorrido fácil y no peligroso, retirando todos los obstáculos posibles del suelo y de sus alrededores : alfombras, cables, muebles acces
Por cuestiones de seguridad y comodidad se recomienda: Mangas ajustadas para evitar que la prenda se enrede en las ruedas. Faldas largas para las mujeres. Estas faldas caen con facilidad sobre las rodillas cuando están sentadas. Chaquetas, abrigos cortos para que su familiar no tenga que sentarse sobre ellos.
Cuando un familiar esta ingresado en una Residencia, la familia plantea numerosas preguntas al personal que cuida del enfermo. Las preguntas más frecuentes están enfocadas: - al funcionamiento de la institución; - a los cuidados que recibe el residente; - al compromiso del cuidador principal; - a las posibles quejas.
Ir al servicio no es tan simple. Para su familiar afectado por la enfermedad de Alzheimer puede resultar una prueba imposible de superar. ¿Cómo facilitarle esta actividad? 1. Quitar o inmovilizar el cerrojo para evitar que su familiar quede encerarlo. 2. Indicar claramente la puerta con un cartel llevando el dibujo de la taza del inodoro. 3. Despejar el acceso al cuarto de baño: quitar
Es la forma que su familiar ha elegido para decirle que algo pasa, para llamar su atención: - guarde la calma, - intente saber porque ocurre esta reacción de rechazo: Su familiar no recibe de su parte la ayuda correcta. Hay operaciones que les parece imposibles de realizar; No le gusta el vestido; La temperatura de la habitación es baja y el no quiere quitarse la ropa de dormir; Esta pre
En la evolución de la enfermedad llega un momento en el cual las facultades de cuidarse por si mismo han desaparecido. Su familiar necesita una ayuda total para comer. Cuando se requiere máxima asistencia, hay que recordar lo siguiente: - Colocarle en posición sentada y no dejarle semi-tumbado; esta postura es necesaria para masticar, tragar y digerir correctamente. - Asegurarse que la
La incontinencia urinaria se define como la perdida involuntaria de orina en cantidad y/o frecuencia suficiente como para crear un problema de salud y/o un problema social. Muchas veces la incontinencia tiene una causa sobre la cual Vd. puede actuar. Plantease las preguntas siguientes si aparecen fugas de orina: ¿Es la ropa que lleva demasiado difícil de quitar?n este caso reemplácela por ot
Una de las primeras dificultades que plantea la enfermedad de Alzheimer es la desorientación en el tiempo y en el espacio de su familiar. Pierde progresivamente la noción del día de la semana (el nombre y la fecha), la noción del mes o de la estación. Durante la jornada tiene dificultades para leer la hora. Para él/ella, las cifras llegan a ser abstractas y carecen de significado. También pierd
Existen reglas generales que debe seguir el cuidador para que se desarrollen con éxito las actividades básicas de la vida diaria.
gla 1: Organice las actividades básicas de forma "rutinaria"da uno de nosotros crea, a lo largo de su vida, una rutina en el desarrollo de las actividades básicas diarias:
- solemos comer cada día a la misma hora y en el mismo lugar (comedor, cocina)
Los hechos del pasado dejan un rastro profundo en nuestra memoria. En las personas que sufren enfermedad de Alzheimer también. Recordar su pasado, es dar ocasión a su familiar de: contar sus experiencias, tener el placer de recordar, proporcionarle de nuevo la autoestima, recordando los momentos positivos de su vida, disminuir su sentimiento de aislamiento, haciéndole "volver" a su pasado,
La mayoría de las mujeres en edad de padecer la enfermedad de Alzheimer han sido "amas de casa". Esta era su actividad principal y el campo de sus responsabilidades. Estas actividades, realizadas durante muchos años y apoyadas en una rutina diaria representan para las personas enfermas una gran fuente de alegría. Llevar a cabo (bien o mal ) esas actividades permite una valoración de la persona
El paseo -o caminar- es una de las actividades más interesantes y presenta pocos peligros.Tiene varias ventajas, como por ejemplo, el paseo diario actúa como un tranquilizante, sin necesidad de recurrir a un fármaco.Hacer ejercicio físicoDistraer del entorno habitualCalmar a la personaCambiar de airesInfórmale de que ambos van a dar un paseo. Si se niega, no le obligue.Pregúntale si quiere ir al b