Dos elementos caracterizan el proceso de diagnostico de la enfermedad de Alzheimer:
Siempre un diagnostico de especialista
Necesita tiempo. Las exploraciones son complejas y la lista de espera larga. Pero no es la única razón. A menudo, los tests psicométricos que se realizan después de la primera consulta no permiten afirmar el diagnostico yes necesario repetirlos al cabo de 6 meses. Si existe una agravación y que se demuestra que las capacidades cognitivas están en declive. Se puede evocar el diagnostico de enfermedad de Alzheimer.
Siempre un diagnóstico de probabilidad
No existe un examen biológico que nos permita afirmar el diagnóstico de esta enfermedad estando el enfermo vivo, como en el caso del serodiagnóstico del SIDA donde se logra un diagnostico seguro a partir de la muestra de sangre (y del análisis serológico).
El diagnóstico sólo puede establecerse con certeza gracias a las lesiones cerebrales, es decir después de la muerte del enfermo.
El diagnóstico es siempre un diagnóstico de probabilidad y no es de extrañarse que sea cualificado de "enfermedad de Alzheimer probable". La única prueba definitiva son las lesiones específicas que descubre el examen histológico del cerebro.
La palabra "probable" plantea a las familias numerosas dudas. Si el diagnostico es "probable", siempre cabe la esperanza de no ser el correcto.
Hay condiciones bien establecidas por las clasificaciones internacionales para definir el diagnostico como "probable". Son las siguientes:
• trastornos del lenguaje (afasia),
• disminución o incapacidad en la realización de actividades motrices aunque no presente parálisis (apraxia), en el reconocimiento o identificación de objetos aunque no presente ningún trastorno de la visión (agnosia),
• dificultades para planificar, organizar, realizar secuencias o pensar de forma abstracta,
Siempre un diagnostico de exclusión
Ante este cuadro, las exploraciones sirven tanto para descartar otra enfermedad cerebral degenerativa (tumor, hematoma crónico secundario o incluso un traumatismo ligero, hidrocefalia) como para asegurar que no existen factores capaces de crear déficits suplementarios, como las lesiones vasculares cerebrales, una carencia vitamínica….
Siempre un diagnostico infravalorado
Se estima que casi la mitad de los enfermos no están diagnosticados…y por supuesto no benefician de las ventajas que ofrece el tratamiento lo que es un fallo muy importante en la detección y el acercamiento terapéutico de la enfermedad.
¿A qué se debe esta situación que existe en la mayoría de los países desarrollados? Insistimos…en los países desarrollados y no en los países en vía de desarrollo.
¿A la falta de concienciación del publico que no acude al médico por trastornos de la memoria? ¿A la idea todavía muy habitual de que el envejecimiento es el único responsable? ¿A la falta de interés de los médicos para esta patología que sigue asustándoles o a la dificultad que encuentra el enfermo para entrar en el circuito médico que le encaminara hacia un diagnostico correcto?
Los estudios post-mortem, es decir el examen histológico de los cerebros de enfermos diagnosticados de Alzheimer "probable", demuestran que el diagnostico "probable" logra una fiabilidad de más del 90 %.
Se hace hincapié sobre el interés del diagnóstico en la fase precoz de la enfermedad. Es muy importante porque es el momento óptimo para que los medicamentos actuales sean eficaces.
Como el diagnostico definitivo de enfermedad de Alzheimer es imposible antes del examen histológico del tejido cerebral, siempre persiste una duda sobre su veracidad.
Además, tanto el enfermo como miembros de la familia pueden albergar la esperanza de un "falso diagnostico positivo". En estos casos, se recurre a pedir una "segunda opinión".
Consiste a proporcionar el dossier medico del enfermo a un especialista distinto del que hizo el primer diagnostico y pedir su opinión sobre el caso. Esta "segunda opinión" avala o no el primer diagnostico.
Los hallazgos patologicos más importantes en la enfermedad de Alzheimer se pueden resumir en:
ANATÓMICOS.
El estudio postmorten de los cerebros de enfermos de Alzheimer refleja, a simple vista, una disminución del peso y del volumen cerebral y del espesor de la corteza, una mayor separación entre las circunvoluciones y aumento de la profundidad de los surcos. En su interior pordemos observar una dilatación simétrica de los ventrículos cerebrales.


MICROSCÓPICOS.
Un estudio más detallado, a nivel microscópico, revela una reducción del número de neuronas, en especial en el hipocampo, la corteza temporo-parietal y la corteza frontal en la zona cortical del cerebro así como en diversos núcleos grises internos como la sustancia innominada o región del núcleo de Meynert y el locus coeruleus. Todas ellas son zonas muy relacionadas con funciones cognoscitivas. En muchas de las neuronas remanentes se observan alteraciones patológicas como signos de atrofia del cuerpo y las prolongaciones (acortamiento y reducción del número de dendritas principalmente), disminución de las conexiones sinápticas neuronales, engrosamientos y varicosidades a lo largo de las prolongaciones. Algunas veces se observan alteraciones que parecen indicar un intento, por parte de las neuronas supervivientes, de paliar las deficiencias que originan la pérdida neuronal de su alrededor (hipertrofia del cuerpo o las prolongaciones, dendritas de nueva aparición). El aumento en el número y el tamaño de las células gliales (principalmente astrocitos, aunque también microglía activada) es muy llamativo y parece estar muy relacionado con la neurodegeneración.
Sin embargo, aunque son muchas las alteraciones que se observan en los cerebros de Alzheimer, existen dos características histológicas típicas que sirven para diagnosticar "post-mortem", de forma definitiva, la enfermedad: a) alteraciones neurofibrilares extraneuronales (Placas seniles), y b) acumulaciones fibrilares intraneuronales (ovillos neurofibrilares o "tangles" en inglés). (VER ANEXO I)
BIOQUÍMICOS.
Las alteraciones en los sistemas neurotransmisores han sido confirmadas por numerosos trabajos. Las neuronas que mayoritariamente se afectan son las neuronas colinérgicas, cuyo neurotrasmisor es la acetilcolina (ACh). Esto dio paso a la primera teoría etiopatogenica de la EA, la "teoría colinérgica". La acetilcolina (ACh) es sintetizada por la enzima colina acetiltransferasa (ChAT) y la mayor fuente de ChAT es el núcleo de Meynert, unos de los primeras zonas que se altera. Existe una correlación entre la disminución del nivel de ChAT con los trastornos de la memoria y otras funciones cognoscitivas de la EA. Consecuentemente la recuperación de los niveles de ACh y ChAT, supondría la mejoría de los síntomas de la enfermadad. Esta es la base de algunos de los tratamientos actuales. Con respecto a los receptores colinérgicos se han observado variaciones dependientes del tipo receptor, así mientras que el M1 no parece presentar alteraciones, el M2 está disminuido. Los receptores nicotínicos están disminuídos también.
Otros sistemas neurotransmisores disminuídos son el serotoninérgico, noradrenérgico, y dopaminérgico. Todos ellos tienen papel regulador de las células corticales. La serotonina está disminuida en la corteza cerebral y selectivamente en otras áreas. Su alteración parece estar relacionada con la presencia de depresión y agresividad. Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (SSRIs) se utilizan con éxito contra la depresión en la EA.
Las células piramidales de la corteza cerebral y del hipocampo utilizan el glutamato como neurotransmisor (neurotrasmisión glutamatérgica) y poseen un gran número de receptores para glutamato en sus membranas. Las alteraciones de estos receptores pueden causar la muerte neuronal por toxicidad, a través de una cascada de cambios metabólicos que termina con la entrada masiva de calcio en la célula, lo que lleva a pensar que la utilización de bloqueantes glutamatérgicos (MEMANTINE) pueda retardar la muerte neuronal en la EA.
En el cerebro existen, o se pueden formar en determinadas circunstancias, substancias que regulan el funcionamiento neuronal. Unas actúan en procesos de crecimiento, adaptación o recuperación de neuronas o de sus funciones y se las denominan "Factores de crecimiento. También existen otros "factores de envejecimiento" o " factores involutivos", que provocan la disfunción y la muerte celular. En la EA disminuyen las del primer tipo y aumentan o aparecen las del segundo tipo.
Cada 7 segundos surge en el mundo un nuevo caso de demencia (1) Cada 4 segundos surge en el mundo un nuevo caso de demencia (1) La "prevalencia" de una enfermedad depende de su incidencia (es decir del número de nuevos casos al año y de la duración de vida del enfermo). La prevalencia de las demencias, cuál sea la etiología, aumenta de forma exponencial entre 65 y 85 años y se multiplica po
Dos elementos caracterizan el proceso de diagnostico de la enfermedad de Alzheimer: el tiempo que se requiere para establecerlo, de 16 a 22 meses después de los primeros síntomas, la palabra que le califica: es una enfermedad de Alzheimer "probable"
Hoy en día, aunque se ha avanzado mucho, el diagnóstico de la EA sigue siendo tanto "clínico" como "por exclusión" de cualquier otra causa de demencia, y su diagnóstico definitivo se sigue realizando post-mortem. En la actualidad no se posee todavía ninguna prueba o marcador que sea exclusivo para la EA, aunque sí herramientas que facilitan que el diagnóstico sea: a) cada vez más objetivo, basándo
No existen pruebas capaces de confirmar el diagnóstico en el enfermo vivo. No obstante, dos exámenes pueden aportar elementos muy importantes para incrementar la probabilidad de diagnóstico.
¿POR QUÉ NO SON IDÉNTICOS TODOS LOS ENFERMOS DE ALZHEIMER? En el párrafo 293 de sus Investigaciones Filosóficas, el filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein plantea un célebre experimento mental: "Supongamos que todo el mundo tiene una cajita con algo dentro a lo que llama escarabajo. Nadie puede mirar dentro de la caja ajena y todo el mundo dice que sabe lo que es un escarabajo mirando al suyo.
Las lesiones propias del Alzheimer se denominan PLACAS Y OVILLOS NEUROFRIBILARES. ESTRUCTURA, COMPOSICIÓN E IMPORTANCIA EN LA EAs- Placas senilesas placas seniles consisten en depósitos extracelulares proteicos en los que el componente mayoritario es una proteína denominada b-amiloide (Ab) cuya secuenciación del gen demostró que era un fragmento de la proteína precursora amiloide (APP), u
La enfermedad de Alzheimer genera en el cuidador, en los miembros de la familia y también en el público, una serie de "creencias falsas" lejos de la realidad.
¿CÓMO SOSPECHAR QUE UNA PERSONA PUEDE DESARROLLAR UN ALZHEIMER?Es muy habitual que un miembro de la familia o un amigo se plantea la pregunta desaber si una persona de su entorno empieza a sufrir un Alzheimer cuando notacambios en su forma de ser. Observanlos primeros signos del Alzheimer de una manera más rápida que las pruebastradicionales, según afirman los investigadores de un artículo publ
El temor a sufrir una enfermedad de Alzheimer crece en la mente del público. La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que fue, hace 10 años, el motivo de consulta de 1 % de los enfermos que acudían al neurólogo y que, actualmente, el temor a esta enfermedad representa más del 30 % de las consultas. Cada uno conoce a una persona de la familia, a un amigo, a alguien que padece una enfermed
15.000 millones de células El cerebro es un órgano complejo y sofisticado formado por células nerviosas cuyo número se estima cerca de los 15.000 millones. Las células principales son las neuronas. Cada neurona tiene múltiples conexiones con otras neuronas formando innumerables redes, base de toda actividad mental: memoria, noción del tiempo y del espacio, coordinación de los movimientos muscula
¿Cuáles son las áreas afectadas del cerebro?o todo el cerebro está afectado. Las lesiones se localizan en áreas bien definidas del cerebro lo que explica la sintomatología, es decir los signos mediante los cuales se expresa la enfermedad. Las lesiones empiezan siempre en el hipocampo y en las amígdalas. Estas áreas son las que gestionan nuestra memoria (lo que explica los olvidos) y nuestra
El 4 de noviembre de 1906, en la XXXVII Conferencia de Psiquiatría del Sudoeste Alemán en Tübingen, el patólogo y psiquiatra Alois Alzheimer presentó una comunicación ("Sobre una enfermedad específica de la corteza cerebral") en la que se hacía por primera vez la descripción de una inusual enfermedad de la corteza cerebral. Es el caso de la hoy celebre Aguste D., una mujer de 51 años. En su trab