In ABVD

A medida que la enfermedad progresa y la memoria disminuye, la hora de la comida se hace más problemática. Ahora bien, una buena alimentación, bien equilibrada, es indispensable para prevenir las infecciones, las lesiones cutáneas y una debilitación con pérdida de peso.

Esta buena alimentación interesa a los dos: al familiar, por los motivos que han sido expuestos, y a Vd., para que pueda tener éxito en el esfuerzo cotidiano que realiza.

1 ¿Qué hacer?

1.1. Organice sus comidas como una rutina

Utilice un mantel y platos de plástico, de color diferente para que los distinga bien.

Reduzca los cubiertos al mínimo indispensable y dé le los adecuados sucesivamente en función de la comida: la cuchara sopera con la sopa, el tenedor y el cuchillo con la carne, la cucharilla con el postre.

Trate de encontrar platos con ventosa para que no los pueda volcar, utilice un bol mejor que un plato.

Póngale un babero que se abroche detrás del cuello.

Hágale comer siempre a la misma hora, en el mismo entorno.

Si la cocina es suficientemente grande, es una habitación conveniente (con suelo fácil de limpiar) y Vd. podrá vigilarle mientras se ocupa de cocinar.

Póngale los platos de manera sucesiva, nunca juntos.

Procure alrededor de él un ambiente de calma. No le fuerce. Trate de persuadirle amigablemente.

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La desnutrición y la perdida de peso son habituales en el curso de la enfermedad.

Irónicamente, los pacientes con EA tiende a comer menos justo cuando requieren una nutrición de alta calidad para una buena salud general y para cubrir sus necesidades energéticas, que a menudo se incrementa al avanzar la enfermedad. Las personas con la Enfermedad de Alzheimer, llegan a la malnutrición por distintas razones.

 

En los primeros estadíos, el deterioro de la memoria y de¡ juicio puede interferir con la compra, almacenamiento y cocinado de la comida. Los miembros de la familia a menudo no reconocen estos cambios tempranos y sutíles en el comportamiento y pueden no ser conscientes de que la persona con Alzheimer no está comiendo de forma regular y saludable.

Mucha gente con EA, declara que tiene dificultades para oler y saborear la comida. Algunas veces el difícil para ellos distinguir una comida de otra. Pueden ya no disfrutar las comidas que antes eran sus favoritas, así que comen menos.