In ABVD

Las "actividades básicas de la vida diaria" (ABVD) son estrechamente vinculadas a los cuidados personales: (asearse, vestirse, ir al aseo, comer…)

Son actividades que realizamos todos los días y que responden a una "rutina" personal que cada uno de nosotros ha creado a lo largo de los años. Tenemos la costumbre de comer a la misma hora, nos aseamos siempre en el mismo orden (por ejemplo, lavarse los dientes, lavarse la cara, afeitarse, peinarse).

Son actividades básicas que realizamos sin la ayuda de nadie porque somos autónomos.

 

¿Qué supone el buen desarrollo de estas actividades en una persona normal?

El primer paso es el aprendizaje. El niño aprende de sus padres como lavarse, como utilizar  cubiertos y no comer con los dedos,  como usar el servicio. Incluso aprendemos a manejar artilugios eléctricos: depiladora, máquina de afeitar…

Sabemos dónde se encuentran las cosas, para qué sirven las distintas habitaciones de la casa  (el cuarto de baño, la cocina, el servicio).

Realizamos sin problemas y casi sin pensar la mayoría de estas actividades. Son casi automáticas y nos parecen simples en su ejecución, aunque en realidad, se necesitan secuencias sucesivas para realizarlas.

 

La casa está concebida para las personas que conocen las consecuencias de sus actos y son capaces de velar por su seguridad y la de los demás.

No es el caso del enfermo de Alzheimer, que pierde progresivamente o ha perdido ya estas facultades. Para él la casa se ha convertido en un universo hostil.

Es necesario que Ud. organice el espacio vital de su familiar intentando prevenir las caídas, los accidentes y hacerlo más acogedor y adaptado a las necesidades de su vida. Todo domicilio tiene zonas peligrosas: principalmente la cocina y el cuarto de baño. La lista siguiente le va a permitir repasar los puntos de mayor riesgo y sus posibles soluciones.

 

1.¿Cómo incrementar la seguridad?

Evitar las caídas:

Alfombras, felpudos: quítelos o fíjelos al suelo sobre todo en el cuarto de baño (pie de baño) y en su dormitorio (pie de cama).

Cables eléctricos: acortar los cables eléctricos para que no arrastren por el suelo.

Muebles con picos sobresalientes o con cristales: eliminarlos o acolchar los salientes sobre los que se pueda herir el enfermo.

Sillas: eliminar las sillas inseguras o aquellas en las que sea difícil levantarse.

Pasillos: quitar todos los obstáculos que puedan dificultar la circulación (sillas, armarios, etc...) sobre todo para evitar las caídas nocturnas.

Escaleras: si existe una escalera en su domicilio, tome la precaución de fijar bandas antideslizantes sobre el borde de los escalones. Ponga una barrera al principio o al final de la escalera para impedir el paso al hueco de la misma,

Alumbrado: asegúrese de que las habitaciones tengan una buena iluminación durante el día y que algunas de ellas estén equipadas de lámparas durante la noche.

Evitar los accidentes:

Objetos que no deben dejarse a mano y que deben guardarse bajo llave.

Aparatos electrodomésticos: batidoras, afilador, cortacésped, cuchillos eléctricos, tostador, etc...

Cerillas y encendedor: si su familiar quiere fumar, que lo haga en su presencia y bajo su vigilancia.

Armas de fuego.

Productos tóxicos o peligrosos: lejía, detergentes, pinturas, disolventes, insecticidas, medicamentos (incluso los que le puedan parecer más inofensivos).

Quitar los cerrojos interiores (puerta del cuarto de baño y/o asco, por ejemplo) de manera que el familiar no pueda

encerrarse.

Cada domicilio, piso o apartamento, posee sus características propias. Algunos son relativamente austeros; otros, por el contrario, parecen un establecimiento de antigüedades. Este es, frecuentemente, el caso de los dormitorios de las personas mayores, que tienen la tendencia a conservar todo.

La adaptación del domicilio favorece el que la persona mayor pueda mantenerse en su casa

Circular por una habitación llena de muebles puede ser peligroso pues los obstáculos (sillas, sillones, mesitas, etc…) pueden provocar caídas ya que el sentido del equilibrio de las personas mayores está, frecuentemente, alterado y su marcha es vacilante. Un domicilio mal adaptado no facilita nunca que la persona se mantenga en su casa.

En general, la persona encargada de cuidar a su familiar anciano es la más indicada para analizar los distintas habitaciones del hogar y para organizar el espacio donde el mayor desarrolla su vida en función de su estado y de sus capacidades para moverse, para reconocerse a sí mismo,… en una palabra, adaptar la vivienda para que el familiar sienta que continua viviendo en su casa.

 

Tener claros tres objetivos en la mente:

 

Aumentar la seguridad

Se trata de disminuir los riesgos potenciales que corre la persona mayor o que puede hacer correr a las personas de su entorno.

- Para protegerle: medidas para prevenir las caídas, tan frecuentes y potencialmente graves, y los accidentes domésticos (quemaduras, intoxicaciones por medicamentos o productos tóxicos,…)

- Para proteger a las personas de su entorno, familiares y vecinos: medidas para prevenir incendios, riesgos de asfixia o de explosión por mala manipulación del gas, …

La seguridad implica también el control de las posibles vías de escape del domicilio para evitar una salida nocturna intempestiva, así como tener aseguradas las ventanas y las escaleras si las hubiera.

 

Un apartamento puede no tener más que dos habitaciones y un piso, cuatro o más. Todas las habitaciones pueden estar en la misma planta o, por el contrario, repartirse en otras plantas: la cocina y las habitaciones de convivencia en el primer piso y los dormitorios en el segundo. El suelo de la vivienda puede ser continuo o puede haber desniveles entre las habitaciones. Son muchas las características de una vivienda que hacen de cada domicilio un caso particular.

 

El análisis que usted haga debe tener en cuenta el estado físico e intelectual de su familiar.

El análisis para detectar los posibles problemas del espacio donde se vive, puede ser más o menos fácil según las dimensiones del mismo y de su disposición. Pero además, la vida de una persona que tiene dificultades para desplazarse no es la misma que la de otra que tiene perdidas de memoria y desorientación y que se dedica a vagar por la casa.

Dicho de otra manera, el análisis no debe tener solo en cuenta su vivienda, sino tambien el estado fsico y/o intelectual de su familiar, sabiendo que su estado se agrabará progresivamente y que puede ser incapaz de hacer hoy lo que hacía bien ayer. Tiene usted que seguir esta involución y tomar las medidas oportunas.

 

Las tres reglas fundamentales

- Utilizar el sentido común

No hay una regla precisa a seguir por que las necesidades de remodelacion son muy diferentes al comparar distintas viviendas. Observe atentamente… y recuerde las tres preguntas a las que debe responder antes de tomar una decisión (ver ficha 1)

- Llevar a cabo modificaciones que simplifiquen la vida, no que la compliquen

Si usted decide cambiar la disposición de las habitaciones o de los muebles, hágalo con un sentido de simplificación. No complique inútilmente la situación existente.

- Tener en cuenta las capacidades físicas e intelectuales que conserva la persona mayor

Cada cambio debe realizarse en funcion de las capacidades residuales de la persona mayor. Si no tiene problemas de orientación para encontrar el baño, es inútil señalizar el camino. Tiempo habrá de hacerlo cuando su familiar lo necesite.

 

La caída es un accidente frecuente entre las personas mayores: andan con dificultad (por ejemplo a causa de un hallus valgus o de una coxoartrosis) y su equilibrio es tanto más inestable cuanto más problemas de visión tenga. A menudo también toman medicamentos sedantes, sobre todo para dormir, … y cuando se levantan para orinar, tienen problemas para controlar los músculos (efecto miorrelajante).

 

• Las caídas no son sólo frecuente, son graves.

Las caídas pueden ser graves de por sí, por ejemplo pueden producirse los mayores una fractura de cadera… pero sobre todo son peligrosas por sus consecuencias: la inmovilización prolongada tiene el riesgo de originar flebitis o embolias, de producir escaras en la piel, …

Sobre todo, las personas mayores que han sufrido una caída cogen miedo a moverse, a irse de paseo, temiendo volver a caerse. Así se establece la tendencia natural a no querer moverse… lo que no hará más que acrecentar su inactividad y su inmovilismo.

 

La cocina no es solo la habitación dedicada a cocinar. También es una estancia donde se vive. Ciertamente en ella se preparan las comidas, pero, frecuentemente, en ella se come, se pasan allí ciertas horas del día, y se reúne la familia. También aquí las personas mayores se sienten bien, realizando actividades aprendidas hace mucho tiempo: pelado de legumbres, preparación de una tarta, preparación de una tortilla,…

 

Una habitación potencialmente muy peligrosa.

En la cocina se acumulan numerosos elementos que pueden originar accidentes domésticos: el suelo que puede ser resbaladizo, los fuegos y el horno de gas, las electrodomésticos al alcance de la mano, los cuchillos de los cajones…

 

El cuarto de baño es una habitación que se usa todos los días, incluso varias veces al día.

Poseen una arquitectura que no está pensada para las personas mayores, sobre todo si tienen discapacidades

En general tienen un acceso dificultoso: al fondo de un pasillo lleno de cosas.

Las fuentes de problemas son numerosas: el suelo se moja y se hace resbaladizo, hay que saltar el borde de la bañera para entrar y salir de ella, las duchas tienen un reborde en su plato que hay que sobrepasarlo para utilizarla.

Todos los medicamentos de la familia terminan en el botiquín del baño.

Muchas veces es una habitación sin ventana, con iluminación insuficiente, y que no está adaptada para realizar el aseo cuando las condiciones son problemáticas o cuando se necesita la presencia constante de un cuidador.

 

Para una persona mayor, el dormitorio con frecuencia pasa a ser “su" habitación principal. En ella pasa la noche, naturalmente, pero poco a poco permanece en ella más horas al día.

Una habitación que debe tener un aspecto acogedor

El dormitorio es, con frecuencia, el reflejo del carácter de su ocupante.

Unos dormitorios son casi celdas de un monasterio en donde se han reducido los muebles al mínimo imprescindible. Otros, por el contrario, parecen más salones para una recepción.

Hay que tener en cuenta que esta habitación necesita ser acondicionada pero hay que procurar mantener su ambiente original todo lo que sea posible; no hay que convertirla en una habitación de hospital. Debe quedar agradable y acogedora, procurando que refleje la personalidad del ocupante.

 

La mayoría de las mujeres en edad de padecer la enfermedad de Alzheimer han sido "amas de casa". Esta era su actividad principal y el campo de sus responsabilidades.

Estas actividades, realizadas durante muchos años y apoyadas en una rutina diaria representan para las personas enfermas una gran fuente de alegría. Llevar a cabo (bien o mal) esas actividades permite una valoración de la persona que ayuda y un aumento de su auto-estima.

Además, las actividades culinarias son dinámicas, estimulan la vista (las verduras, las frutas), el olfato (los alimentos) y el sabor (de lo que uno lame en la punta de los dedos).

 

El paseo -o caminar- es una de las actividades más agradables y ricas en posibilidades de comunicación. Presenta pocos peligros.

Es un ejercicio físico que distrae del entorno habitual y que tiene un efecto  “tranquilizante"... sin tener que recurrir a los medicamentos.

  1. ¿Cuándo y cómo pasear?
  2. ¿A dónde ir a pasear?
  3. ¿Cómo sacar provecho del paseo?
  4. ¿Cómo prepara el paseo?
  5. ¿Cómo prepararse a afrontar incidentes?

Es un tipo de actividad muy interesante dada su variedad y por las numerosas funciones que entran en juego, a la vez físicas e intelectuales. Son muy utilizadas en las residencias y centros de día. Pero se pueden desarrollar igualmente en el domicilio bajo la supervisión del cuidador..

  1. ¿Qué tipo de actividad elegir?
  2. ¿Qué temas proponer a su familiar?

 

1- ¿Qué tipo de actividad elegir?

Es muy importante que su elección sea acertada

Elija una actividad:

  • simple y fácil de realizar,
  • que se pueda hacer por etapas (que definirá Vd. mismo),
  • que no incluya material demasiado pequeño (puede tragárselo),
  • que pueda realizarse rápidamente (no más de 20 o 30 minutos),
  • que su familiar pueda finalizar una vez que ha empezado.

 

2-  ¿Qué temas proponer?

Son numerosos pero debe escoger Vd. el tema, en función de la personalidad de su familiar, de sus gustos y de lo que solía hacer antes de ser diagnosticado de Alzheimer.

He aqui algunos ejemplos.

  • Recortes y “colages"

Esta es una actividad simple, cuyo tema puede ser elegido en función de sus preferencias:

coches, deportes, actores de cine, personajes célebres, actuales o históricos, alimentos y platos, viajes, músicos, futbolistas, flores y plantas, eventos familiares (bodas, bautizos...).

Depende de Vd. escoger y coleccionar el material necesario (periódicos, revistas, viejas fotos y viejos carteles, folletos de agencias de viaje ).

  • Modelado

El modelado con plastilina es fácil de realizar, muy atractivo y no requiere grandes gastos. Trabajar la plastilina es a la vez importante para desarrollar la agilidad de las manos, el sentido del tacto con el material y la creatividad. Además, la plastilina no tiene peligro, incluso si se mastica o se traga.

  • Tarjetas de felicitación

Pueden ser tarjetas de cumpleaños, del santo, de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, del Día de la Madre, de San Valentín. Servirán también para situarle en el tiempo. Combinan el recorte, el “colage", el dibujo y la pintura con acuarelas. Vd. elegirá la técnica que mejor se adapte.

  • Flores y ramos

Hacer flores artificiales de diferentes colores (podrá reutilizarlas sin problema). Pídale de reagruparlas según el color, de hacer un ramo... si es un tema que le gusta

  • Costura, ganchillo y bordado

La mayoría de las mujeres mayores de 65 años, han aprendido de jóvenes el arte de la costura. Descubra lo que sabe todavía hacer y lo que le agrada (cuidado con las agujas pequeñas)

  • Creación de móviles

Aunque al final sea Vd. quien junte las piezas, es una actividad interesante ya que deja “huella". Puede suspender el móvil del techo de su cuarto y decirle: “¡Mira, lo has hecho tu!"

Con frecuencia la religión juega un papel importante en las personas de más de 65 años que han recibido una educación religiosa y la han practicado buena parte de su vida, sea cual sea su religión.

En su infancia han aprendido a rezar (el Padre Nuestro...) y estas oraciones han quedado profundamente gravadas en su memoria, así como recitar el rosario, los cánticos… Están acostumbrados a ir a la iglesia y presenciar la misa.

Sea consciente de que las costumbres y forma de vida evolucionan. Su actitud personal  frente a la religión puede no ser  la misma que la de sus padres. Hay que recordar que para ellos la religión y su práctica estaban integradas en su vida diaria, siendo la iglesia un lugar muy frecuentado. No renuncie a las actividades religiosas y espirituales que pueda realizar con ellos

  1. ¿Cuáles son las ventajas de estas actividades?
  2. ¿Cómo organizarse?

 

1- ¿Cuáles son las ventajas de estas actividades?

Recurrir a estas actividades religiosas conlleva cinco ventajas:

1- Ayuda a la reminiscencia del pasado ya que se pueden combinar con imágenes, objetos, acontecimientos que le recuerden su juventud (bautizo, comunión, boda, convivencias...).Ver apartado 14 de este capítulo, “El recuerdo del pasado".

2-  Ayuda a la estimulación de la memoria, como la musicoterapia y el recuerdo de canciones bien conocidas.

3- Ayuda a la socialización y facilita la relación con el cuidador y los demás miembros de la familia. De hecho, el enfermo puede rezar acompañado de su cuidador... pero también en grupo con los demás familiares o amigos.

4- Ayuda a crear una rutina, siempre positiva en la vida de estas personas. Se puede rezar una o varias veces al día, en casa o en la iglesia.

5- Es bueno para el enfermo, tanto para su autoestima como para su bienestar general, que pueda continuar practicándola. Las personas afectadas por la enfermedad conservan durante largo tiempo la lucidez y se dan cuenta de lo que sucede a su alrededor.

 

2- ¿Cómo organizarse?

Recite con él las oraciones que aprendió en su infancia

Escoja los rezos que conozca de cuando era joven. Recítelos de forma rutinaria:

  • las mismas oraciones todos los días,
  • en el mismo orden,
  • ayúdele si ha olvidado ciertos párrafos.

Saque las fotos que evoquen momentos religiosos en su vida: bodas, bautizos de los niños, los nietos, primera comunión, etc.

Hágale preguntas sobre ello, sobre las personas que aparecen en las fotos.

Utilice símbolos fáciles de reconocer y asociar a actividades religiosas.

Encuentre su rosario, su misal, su crucifijo. Háblele de estos objetos: para qué sirve quién se los regaló, cuándo los ha utilizado... Emplee estos objetos para crear un diálogo.

Utilice los lugares de culto donde tenía costumbre ir (iglesia, capilla, peregrinación)

Si su familiar aún puede desplazarse, asistan al culto aunque tengan que marcharse antes del final. Dese cuenta que los bancos y las sillas son también lugares donde puede descansar. Puede incluir en sus paseos una parada en la iglesia.

 

La función motriz persiste durante mucho tiempo en las personas afectadas por el Alzheimer.

Los ejercicios físicos y los movimientos son esenciales para mantener el mayor tiempo posible estas capacidades físicas.

Por otra parte, los ejercicios físicos presentan ventajas muy importantes:

- Favorecen el apetito, la respiración y el corazón...

- Pueden desarrollarse en casa, bajo su supervisión, sin necesidad de un fisioterapeuta.