Las comidas

A medida que la enfermedad progresa y la memoria disminuye, la hora de la comida se hace más problemática. Ahora bien, una buena alimentación, bien equilibrada, es indispensable para prevenir las infecciones, las lesiones cutáneas y una debilitación con pérdida de peso.

Esta buena alimentación interesa a los dos: al familiar, por los motivos que han sido expuestos, y a Vd., para que pueda tener éxito en el esfuerzo cotidiano que realiza.

1 ¿Qué hacer?

1.1. Organice sus comidas como una rutina

Utilice un mantel y platos de plástico, de color diferente para que los distinga bien.

Reduzca los cubiertos al mínimo indispensable y dé le los adecuados sucesivamente en función de la comida: la cuchara sopera con la sopa, el tenedor y el cuchillo con la carne, la cucharilla con el postre.

Trate de encontrar platos con ventosa para que no los pueda volcar, utilice un bol mejor que un plato.

Póngale un babero que se abroche detrás del cuello.

Hágale comer siempre a la misma hora, en el mismo entorno.

Si la cocina es suficientemente grande, es una habitación conveniente (con suelo fácil de limpiar) y Vd. podrá vigilarle mientras se ocupa de cocinar.

Póngale los platos de manera sucesiva, nunca juntos.

Procure alrededor de él un ambiente de calma. No le fuerce. Trate de persuadirle amigablemente.

1.2. Equilibre su alimentación o tenga en cuenta sus gustos anteriores

Establezca una lista de platos que cubran todas las comidas durante una semana, tratando de variar. Apunte las comidas que le gustan y las que no.

Cómprese un libro o guía de alimentación equilibrada.

 

1.3. Ponga atención al tamaño de los bocados

Con frecuencia las personas mayores tienen dificultades para masticar y tragan grandes trozos que pueden hacer que se atraganten. Por tanto:

    • Córtele la carne en trozos pequeños.
    • Recurra al puré o a los alimentos pasados o triturados.
    • Si se atraganto, no haga nada si él puede hablar, toser, respirar.
    • Si no puede, es preciso intervenir colocándose detrás de él, pasándole los brazos alrededor, colocando, las manos sobre su vientre y apretando fuerte. Esta maniobra expulsará el aire de sus pulmones y puede hacer salir lo tragado por la opresión del mismo.

 

1.4. Hágale beber

El enfermo necesita beber dos litros y medio de líquido al día. No llene su vaso hasta el borde.

Vigile lo que bebe durante la comida.

Compruebe la temperatura de la bebida cuando sea té o café. Recurra al agua, a los zumos de frutas, a la leche. Nada de vino o alcohol.

 

1.5. Prepare una táctica para cuando quiera comer de nuevo después de la comida

El familiar olvida a menudo que acaba de comer y, cuando termina su comida, pide que le sirvan de nuevo.

Tenga preparada una bandeja con bizcochos, chocolatinas y galletitas saladas para que pueda satisfacer sus ganas de tomar algo. Esta maniobra le evitará a Vd. tener que negarse y desencadenar una reacción desmesurada.

Consejos generales para cualquier comida

  • Convertir las comidas en un habito, realizarlas todos los días a la mismoa hora y en la misma habitación.
  • Comer sentado en la mesa en un ambiente tranquilo y bien iluminado.
  • Conseguir una inclinación de la cabeza que permita al paciente tragar con mas facilidad.
  • Animarle a masticar bien los alimentos.
  • Realizar comidas frecuentes y poco abundantes.
  • Cuide la presentación de los platos. Un plato bien preparado, colorista y con buen aroma vale más que un plato lleno.
  • Partir la comida en trozos pequeños para evitar el atragantamiento y facilitar la masticación.
  • Comprobar la temperatura de la comida.
  • Si hay dificultad para tragar modificar y adaptar la consistencia de los alimentos: texturas suaves y homogéneas (no mezclar diferentes consistencias: líquidos y sólidos en un mismo plato). Se pueden usar espesantes y gelatinas.
  • Elaborar platos en forma de puré o triturado de textira suave, con una amplia gama de colores y formas (se pueden utilizar moldes o dar forma con una manga pastelera).
  • Emplear condimentos suaves para potenciar el sabor de los alimentos (romero, tomillo, albahaca, etc..) y salsa de soja i de tomate para dar un toque de color.
  • Prepare recetas que se puedan comer con las manos, croquetas, buñuelos, calamares a la romana, etc.
  • Dar la comida al enfermo sin prisas y con mucha paciencia.
  • Utilizar técnicas si el enfermo no abra la boca o tiene problemas para masticar (masajear la mandíbula, ponerse enfrente para que pueda imitar nuestros actos, etc.)
  • Procuras que beba suficiente, para ello dar de beber un litro y medio de liquido al dia.
  • En caso de dificultad para ingerir líquidos puede hacer uso de espesantes.
  • El agua u otras bebidas (evitando alcohol) se darán siempre y cuando el enfermo este alerta, preferiblemente durante el día y menos al final de la tarde o durante la noche.
  • Incluir la máxima variación de alimentos para evitar déficits nutricionales.
  • Si el paciente quiere comer con frecuencia y es obeso, trocear mas la comida, recurrir a zanahorias, pepinillos, etc.
  • Mantener una buena higiene bucal y de las prótesis dentales utilizadas.
  • Si el enfermo tiene riesgo de lesionarse, utilizar utensilios de plástico e inofensivos.
  • Utilizar diferentes colores para identificar los objetos (platos, cubiertos, vasos, etc.)
  • Resulta práctico la utilización de baberos, grandes servilletas o delantales para evitar que el paciente se manche.
  • Seguir los consejos recomendados por su médico.

 

Lo que hay que evitar

  • Obligarle a comer por la fuerza.
  • Meterle prisa.
  • Dejar el sonido de la tele o de la radio en marcha.
  • Reñirle porque se ensucia.
  • Dejar grumos, huesecillos, espinas o filamentos en la comida. Es necesario triturar y pasar por el chino alimentos preparados para obtener texturas homogéneas.
  • Añadir más liquido del necesario en el triturado ya que reducirá el valor nutritivo de la dieta.

 

Por qué la enfermedad repercute sobre las comidas

La enfermedad de Alzheimer es un tipo de demencia que ocasiona el deterioro progresivo del cerebro. Produce pérdida paulatina de memoria y alteración de las capacidades intelectuales de la persona. Debido a los cambios que se producen a lo largo de la enfermedad (distracción, confusión de horarios, hiperactividad, dificultad para masticar y tragar, etc). Sus comportamientos frente a la comida se modifican con el tiempo, a medida que progresa la enfermedad. Este deterioro evoluciona en varias fases clínicas, su duración y ritmo varía en cada individuo:

En la fase ligera

Los enfermos pueden comer solos, pero la pérdida de memoria les hace descuidados, se olvidan de la comida, de los horarios, etc. La falta de atención hace que no lleguen a completar todas las tomas de alimentos. En esta fase es muy importante fomentar su autonomía: haciéndoles participes, por ejemplo, en la elaboración de la comida, en la preparación de la mesa o en el lavado de los platos.

En la fase moderada

Existe dependencia parcial, necesitando ayuda para comer y beber. En ocasiones es posible que no puedan masticar y tragas bien los alimentos. Aparece una disminución de la percepción de los olores y sabores, que junto con una  disminución de la salivación y sequedad de la boca, provoca en estos pacientes una rechazo a la comida. No son capaces de utilizar correctamente los cubiertos. Las alteraciones visuales dificultaran que identifique correctamente los alimentos.

En la fase severa

La dependencia para que le alimenten es total Aparece dificultad para tragar tanto alimentos sólidos como líquidos con riesgo de atragantamiento, por lo que el enfermo rechaza la comida. El aparato digestivo puede tener funciones enlentecidas y dificultades de evacuación por estreñimiento.

 

¿Cuáles son sus objetivos a conseguir?

  • Administrar una dieta que cubra sus necesidades nutricionales.
  • Asegurar una buena hidratación.
  • Evitar el estreñimiento.
  • Facilitarle al máximo las comidas para evitar problemas al tragar.
  • Intentar que coma él solo la mayor cantidad posible de alimentos.
  • Además, con respecto a la alimentación:
  • Debe ser algo más que la ingestión de alimentos, ha de ser un vehículo para nutrirle, y proporcionarle placer y distracción.
  • Se debe fomentar la autonomía de persona enferma, proporcionándole mas ayuda a medida que la vaya necesitando.
  • Es positivo mantener los hábitos que tuviera anteriormente(no excluirle de comidas familiares, salir a comer fuera siempre que se pueda..).
  • Es fundamental que la persona con Alzheimer mantenga el sentido de comer en grupo.


Cómo dar de comer cuando es totalmente dependiente

Llega un momento, en la fase severa de la enfermedad, en el cual su familiar no puede comer solo y necesita una ayuda total de parte de su cuidador.

Recuerde lo siguiente cuando se requiere la máxima asistencia:

- Coloque a su familiar en posición sentada y no semi-tumbado. Esta postura es necesaria para masticar, tragar y digerir correctamente.

- Asegúrese que no corre riesgo de caerse.

- Disponga una protección para que no ensucie sus ropas.

- Siéntese a su lado y préstele toda su atención.

- En el curso de la comida, utilice a menudo su nombre.

- Tómese el tiempo necesario y no tenga prisa.

- Si su familiar no abre la boca, hay que rozar sus labios con la cuchara.

- Proporciónale pequeños bocados dejándole el tiempo de respirar entre bocado y bocado.

- No olvide de darle bebidas: agua, zumo, caldo…

- Hable con su familiar mientras come, no solamente de lo que come pero también de lo que Vd. hizo ayer, de las compras, de las noticias del día. Así, la comida tiene la dimensión social que siempre tuvo

- No le obliga a comer si no quiere. Espere y inténtelo otra vez media hora más tarde.

 

¡Y RECUERDE!

- Organice las comidas como una rutina.

- Equilibre su alimentación.

- Ponga atención al tamaño de los bocados.

- Hágale beber.

- Prepare una táctica por si quiere comer de nuevo después de una comida.

 

Ll. García Arce, A. García Gómez

Diplomadas en Nutrición humana y Dietética

Visto 11880 veces Modificado por última vez en Domingo, 13 Septiembre 2015 02:42

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