Ley fin de vida

Lo que entendemos por 'Ley de Vida' se trata en realidad del 'Proyecto de Ley 121/000132 reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida'.

El Proyecto de Ley pretende aunar el principio de autonomía del paciente con los grandes avances médicos que permiten prolongar la vida de las personas, paliar el sufrimiento, etc. de tal modo que no se alargue la vida de una persona cuando su vida a llegado a su fin y nada se puede hacer por evitarlo.

Se trata de una regulación que excluye de la legalidad los suicidios asistidos o la eutanasia, definiendo, como ya se verá a continuación, cuando una persona está en el proceso final de su vida.

 

Básicamente, con este Proyecto de Ley se pretende “asegurar la protección de la dignidad de las personas en el proceso final de su vida y garantizar el pleno respeto de su libre voluntad en la toma de las decisiones sanitarias que les afecten en dicho proceso” (artículo 1 del proyecto).

Para definir quienes están en el proceso final de su vida el Proyecto de Ley utiliza dos conceptos: la situación terminal (presenta una enfermedad avanzada, incurable y progresiva, sin posibilidades razonables de respuesta al tratamiento específico, con un pronóstico de vida limitado a semanas o meses y en la que pueden concurrir síntomas que requieren una asistencia paliativa específica) o la agonía (fase gradual que precede a la muerte y que se manifiesta clínicamente por un deterioro físico grave, debilidad extrema, trastornos cognitivos y de consciencia, dificultad de relación y de ingesta y pronóstico vital de pocos días).

El proyecto de Ley pretende que cualquier persona que esté en una situación terminal o de agonía pueda decidir sobre la atención sanitaria que reciba, negándose a que se le dispense tratamientos o intervenciones, negativa que se hará constar en el consentimiento informado.

El Proyecto de Ley también contempla que esta negativa a recibir tratamientos o intervenciones en situaciones terminales o de agonía, pueda manifestarse en un documento de instrucciones previas siempre y cuando se inscriba en el Registro Nacional de Instrucciones Previas. 

También se regula el derecho de los pacientes terminales o en situación de agonía a recibir cuidados paliativos de calidad y a recibir sedación paliativa aunque acorte la vida del enfermo.

Se regula expresamente que los profesionales sanitarios informen a los pacientes terminales o en situación de agonía para facilitar la toma de decisiones y respetar su voluntad sobre el tratamiento que desea recibir en el proceso final de su vida.

El médico responsable del paciente, antes de proponerle cualquier intervención en el proceso final de su vida, deberá asegurarse de que aquélla responde a las más indicada clínicamente según su experiencia profesional en casos iguales o parecidos.

Se regula expresamente que los profesionales de la medicina están obligados a respetar las creencias de los pacientes en el proceso final de su vida, no debiendo anteponer sus criterios personales a los del paciente.

Es muy importante destacar que este Proyecto de Ley no tiene por objeto incluir la eutanasia o el suicido asistido como uno de los derechos de los pacientes dentro del proceso final de su vida.

José María Escalona Lara (abogado)

 
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