Miguel Galindo, “Una persona con discapacidad es capaz de afrontar cualquier reto”

Con cinco medallas paralímpicas y 17 mundiales, es el guía de descenso del esquiador Jon Santacana

Miguel Galindo, esquiador de apoyo del equipo paralímpico: “Una persona con discapacidad es capaz de afrontar cualquier reto” 

  • El Real Patronato sobre Discapacidad colabora con el Comité Paralímpico Español para que los deportistas con discapacidad cuenten con el mejor personal de apoyo posible 
  • En los Juegos Paralímpicos de Invierno, que comienzan el 9 de marzo en Corea del Sur, la pareja de esquiadores utilizará intercomunicadores (como los de los motoristas) y un sistema propio de palabras clave para poder comunicarse, a más de 100 km/h, durante los descensos

 

Madrid, 27 de febrero de 2018.- Miguel Galindo (Huesca, 1981) tiene 36 años, es deportista de élite -concretamente esquiador-, y está en el podio internacional desde 2009 con cinco medallas paralímpicas (dos oros y tres platas) y 17 mundiales. Miguel es guía de descenso del esquiador paralímpico Jon Santacana, con quien comparte esos premios, que esperan ampliar en los Juegos Paralímpicos de Invierno de 2018 que se celebrarán entre el 9 y el 18 de marzo en PyeongChang (Corea del Sur)

 

Los compromisos del deportista de apoyo, y también sus becas, son iguales a los del deportista con el que compiten. Ambos son una muestra de superación, sacrificio, disciplina, capacidad de lucha y trabajo en equipo. Su labor conjunta representa el máximo exponente de los valores paralímpicos y, además de competir e intentar ganar, se les encomienda la responsabilidad de difundir dichos valores a la sociedad como la mejor vía para lograr el reconocimiento del movimiento paralímpico.

El Plan de Preparación de Deportes de Invierno PyeongChang 2018 nace con el objetivo de apoyar a todos los implicados en el alto rendimiento paralímpico, reunir al mejor equipo y conseguir que llegue en las mejores condiciones a los Juegos de Invierno de 2018, dentro del Plan de Apoyo al Deporte Paralímpico (Plan ADOP).

Unos cometidos que, entre otros factores, se consiguen sacar adelante mediante la firma de convenios de colaboración entre instituciones como el Real Patronato sobre Discapacidad, el Consejo Superior de Deportes y el Comité Paralímpico Español, para que los deportistas con discapacidad cuenten con el mejor personal de apoyo que haga posible sus entrenamientos y les permitan alcanzar los mejores resultados.

 

El propósito de Miguel Galindo como deportista de apoyo es conseguir el mejor resultado posible en las cinco pruebas (eslalon, gigante, supergigante, descenso y combinada) en las que compite con Jon Santacana en estos Juegos Paralímpicos de Invierno de Corea del Sur.

 

COMPENETRACIÓN E INTERCOMUNICADORES

Hay que estar muy compenetrado para descender a más de 100 kilómetros por hora por una pista de esquí guiando a otra persona que apenas puede ver sombras , y es que Jon Santacana tan solo tiene un 5% de visión. Para lograrlo, utilizan intercomunicadores. “Son como los de los motoristas. Fuimos los primeros en usarlos en competición y ahora todos los corredores los emplean”, explica Galindo.

Además, disponen de un sistema de palabras cortas que han trabajado mucho en los entrenamientos, con un significado concreto que les permite tomar decisiones en milésimas de segundos. ”Las usamos, como los pilotos de rally, para transmitir información del recorrido, la línea que cojo, si las curvas son más o menos cerradas, etc.”, detalla.

Galindo lleva en el equipo paralímpico desde 2002. Un año después de que dejara de competir en el equipo nacional de esquí le propusieron ser el guía de Jon Santacana y él, que apenas sabía nada del deporte paralímpico ni de la discapacidad, no dudó en aceptar la oferta.

Quince años después, tiene claro que el concepto de discapacidad es muy borroso, que muchas personas consideradas ‘sin discapacidad’ tienen más limitaciones. “He aprendido a normalizar y a comprender que una persona con discapacidad es capaz de afrontar cualquier reto, cosas que muchas personas sin discapacidad no podrían realizar”, asegura.

 

TRABAJO DURO

Miguel Galindo pasa una media de 180 días al año fuera de casa, entrenando. “Durante ese tiempo Jon y yo compartimos las 24 horas del día”, explica. “El otoño es muy duro, con ventiscas y temperaturas de entre 15 y 20 grados bajo cero. Nos levantamos a las cinco y cuarto de la madrugada para estar en el glaciar, a más de 3.000 metros de altura, a las seis y media. A las siete comenzamos a entrenar, hasta las once”, cuenta Miguel.

Al final de la mañana regresan al hotel, hacen estiramientos, comen, descansan un poco y, por la tarde, trabajo físico, fisioterapia, sesión de vídeo con el entrenador para corregir las bajadas del día anterior, revisión de material, cena y hasta el día siguiente. “Al final, todo este sacrificio sirve para que corredor y guía compartan muchos momentos personales y eso se traduzca en resultados”, afirma Galindo.

Tanto esfuerzo tiene su recompensa. Unos planes de preparación que se remontan a Vancouver 2010, donde obtuvieron una medalla de oro; a Sochi en 2014, con otro oro, y al campeonato del mundo de Italia de 2017, donde consiguieron otras dos medallas, una de plata y otra de bronce. “Hemos hecho muy buena pretemporada, estamos en un gran momento de forma y tenemos posibilidades de subir al cajón”, asegura Galindo.

A pesar de que las ‘puertas’ de la Villa Olímpica no se abren hasta el 3 de marzo, el 28 de febrero Miguel Galindo y Jon Santacana partirán a Corea del Sur con la intención de adecuarse al cambio horario y estar en las mejores condiciones posibles para las competiciones, que tendrán inicio el 10 de marzo. Como afirma Miguel, “el objetivo es ganar pero de las derrotas se aprende. No puedes ganar sin haber perdido”.

  

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