Correr para huir del Alzheimer

Un reciente estudio afirma que la actividad física de correr puede revertir el declive cognitivo debido a la enfermedad de Alzheimer.

Así lo concluye el equipo de investigadores que desarrolló un programa de 12 semanas de actividad física aplicado en ratones que presentaban etapas iniciales o avanzadas de la enfermedad de Alzheimer. Según los autores, dichos ratones mostraron signos de mejora de rendimiento en varias de sus funciones cognitivas después de seguir dicho programa. Existe abundante bibliografía sobre cómo el ejercicio físico regular previene patologías cardiovasculares, pero éste pretende investigar las consecuencias del ejercicio sobre la salud de nuestro cerebro.

Se ha estudiado que salir a caminar a una intensidad media, correr, andar en bicicleta, practicar algún deporte, etc., permiten aumentar en un buen porcentaje, la capacidad de retener información.

Una de las explicaciones más sólidas al respecto es que la actividad física estimula mediante impulsos eléctricos al cerebro, y por lo tanto, se activan las neuronas. Además se ha establecido que el ejercicio físico incrementaría la disponibilidad de BDNF (Brain Derived Neurotrophic Factor) una molécula encargada esencialmente de frenar enfermedades como el Alzheimer o la degeneración por la edad, porque regeneraría justamente esas neuronas.

Este hallazgo se suma a la gran cantidad de argumentos existentes en favor de la iniciativa de realizar ejercicio físico, ya que se podría suponer que este sería muy beneficioso, ya que, el BDNF facilitaría los procesos relacionados con la adquisición de un comportamiento, en la consolidación de un aprendizaje, en la formación, retención y en la evocación de la información.

En conclusión, el ejercicio, en particular el correr, aumenta los niveles de ciertos factores tróficos, principalmente el BDNF en el hipocampo, y este aumento conduce a la expresión diferencial de ciertos genes relacionados con la actividad neuronal, la estructura sináptica y la plasticidad neuronal.

Por lo tanto, tenemos una nueva evidencia de lo fundamental que es para las personas el incorporar a su rutina diaria una importante carga de ejercicio físico, ya no sólo como un tema de belleza física, sino que como una necesidad relevante para la salud mental de la población.

 

(Medicine & Science in Sports & Exercise,  octubre 2015)

 

Escrito por Luis García

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